• Sergi Grau

DeFi. Definiendo el futuro de las finanzas.

Cuando una innovación ofrece alternativas mejores, más baratas, más rápidas y más relevantes sabemos que su adopción será masiva y rápida.



La aparición de Bitcoin y la blockchain supone una revolución y el inicio del desarrollo de un nuevo ecosistema de finanzas descentralizadas. DeFi es un sistema peer-to-peer que permite que los productos financieros estén disponibles en una red blockchain descentralizada, sin la participación de intermediarios o terceros de confianza, como bancos y otras instituciones financieras. Este sistema se ha desarrollado en los últimos años a través de la red de Ethereum, a pesar de que en los últimos años a vivido una gran expansión en otras redes, y se ejecutan a través de contratos inteligentes o smarts contracts, un protocolo criptográfico que ejecuta acuerdos entre dos partes en un registro transparente e inalterable en una blockchain.


En pocos años, las DeFi han crecido exponencialmente y se han convertido en un revolucionario ecosistema descentralizado que pretende dar acceso a las finanzas a todo el mundo al margen de las finanzas tradicionales. Según la firma de análisis criptográfico DeFi Pulse, el valor total bloqueado estimado en los contratos DeFi ha aumentado más de 100 veces en dos años, de $9.3 billones en diciembre de 2019 a $92.3 billones en enero de 2021. En este breve artículo, explicamos las razones por las que deberías conocer las DeFi, su potencial de crecimiento y sus principales riesgos.


DeFi, la idea


Defi es un concepto que parte del ideal de descentralización que hay detrás de la blockchain. En la práctica, significa el nacimiento de ecosistemas financieros donde cualquier persona puede crear y participar en productos financieros que van desde mercados de liquidez, sistemas de préstamos, seguros, exchanges descentralizados (DEX) o aplicaciones muy diversas que ofrecen soluciones prácticas entre la blockchain y el mundo real.


Imaginemos, por ejemplo, que vamos a pedir un crédito. En lugar de ir a un banco, podemos utilizar una plataforma DeFi para solicitar un préstamo cuyas condiciones quedan establecidas en un contrato inteligente. Al ser una plataforma descentralizada, el dinero que se presta también provine de otras personas que aportan liquidez y por ello obtienen un rendimiento, establecido también a través del mismo sistema de contratos inteligentes. Pero DeFi va más allá y está transformando otros campos, como el modelo de la aseguradora Nexus Mutual, una alternativa descentralizada al seguro a través de la red de Ethereum donde las personas puedan compartir el riesgo juntas sin necesidad de una compañía de seguros a partir de contratos inteligentes. En definitiva, DeFi elimina al intermediario, al tiempo que elimina tarifas, cargos y sanciones en beneficio de la descentralización.



"En lugar de tener que mantener su efectivo o fondos bajo custodia de una cuenta bancaria, el usuario conserva la propiedad de sus activos digitales en su propia billetera sin custodia"


El potencial de las DeFi


El aspecto más destacado de estas finanzas es, como hemos destacado, la descentralización. ¿Qué significa descentralización en el ámbito de las finanzas? Significa que en estas plataformas no hay una órgano central o superior que imponga las directrices por encima del protocolo. Esto explica el surgimiento de las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO), las organizaciones que regulan el funcionamiento de las plataformas por si mismas de forma descentralizada, donde la comunidad participa del funcionamiento y la toma de decisiones a través de tokens de gobernanza o utilidad. Las DAO han conseguido disponer de un gran capital y han extendido su actividad más allá del protocolo; en noviembre de 2021 se constituyó una DAO que recaudó más de 3.7 billones de dólares para pujar en una subasta en Sotheby's de uno de los ejemplares de la constitución de los Estados Unidos.


Por su propia dinámica, las DeFi están abiertas a todo el mundo, incluso para aquellas personas que no dispongan de un servicio bancario. Cualquier persona con un dispositivo y conexión a internet puede operar en las finanzas descentralizadas. El comercio incluso se puede realizar en intercambios totalmente descentralizados (DEX) como Uniswap o Balancer: cualquiera puede crear o agregar liquidez en pools o grupos de liquidez creados o personalizados, y obtener porcentajes de beneficio de las transacciones. Pero las DeFi van más allá, e incluso transforman otros ámbitos como mutuas; Nexus Mutual una alternativa descentralizada de seguros que permite a las personas aprovechar y compartir el riesgo sin necesidad de una compañía de seguros.


La pregunta que surge en este punto es: ¿Hasta qué punto son seguras las DeFi y verificables sus altos rendimientos?


Retos para el futuro de las DeFi


La mayoría de las plataformas DeFi ofrecen altos rendimientos, pero también conllevan grandes riesgos. El principal problema es la seguridad de los protocolos. Durante el 2021 ha habido numerosos hackeos, exploits de contratos y estafas con contratos malintencionados capaces de extraer la liquidez del protocolo en plataformas DeFi que ascendieron a unas pérdidas de unos 10K millones de dólares, según informa Immunedefi, una plataforma de seguridad DeFi y de servicio de recompensas por fallos.


A esto hay que sumarle la volatilidad del precio del mercado delas criptomonedas. Muchos protocolos han establecido mecanismos que garantizan cierta estabilidad ante la volatilidad y las fluctuaciones de precio del mercado. Una solución se encuentra con las stablecoins o monedas estables, que tienen paridad con el dólar, principalmente, y cada vez empiezan a consolidarse más como un elemento propio de cada blockchain.


También hay que sumar otros problemas como la custodia de los activos, la escalabildad de la blockchain, la liquidez de estos mercados o l aumento de costes adicionales de las tarifas de gas para las transacciones (especialmente en la red de Ethereum), un aspecto que ha llevado al desarrollo de otras capas que solucionen este problema de forma exitosa.


También hay que tener presente que a pesar de que muchas plataformas DeFi se ejecutan en blockchains (como Ethereum), en realidad no son plenamente descentralizadas. Esto significa que estos protocolos o plataformas tienen algún punto de centralización que permite a los administradores tener el control ante determinadas situaciones en las que se requiera intervención. Uno de los ejemplos es MakerDao y su stablecoin DAI, un protocolo diseñad para facilitar la creación de aplicaciones financieras sobre Ethereum. Sin embargo, cada vez más se consolidan proyectos DeFi que son plenamente descentralizados, como es el caso de Anchor Protocol y su stablecoin UST en la blockchain de Terra.


Sin embargo, a pesar de los riesgos que hay detrás de las DeFi, el potencial que tienen de crecimiento es muy grande. Por esta razón, uno de los principales retos de este año va a ser la regulación. Si bien las DeFi se basan en cierto modo en los mercados financieros tradicionales, en realidad funcionan a través de otro sistema donde entran en juego ortos actores. Hay que destacar que recientemente también han aparecido las primeras plataformas descentralizadas dedicadas con autorización expresa para las instituciones (Aave Arc) que se insertan dentro de un marco regulatorio, una tendencia será más común a medida que la adopción de las criptomonedas aumente. En este sentido, creemos que sólo van a consolidarse aquellos proyectos que se adapten a la regulación, o aquellos que sean completamente descentralizados. Lo que es seguro es que cada vez habrá menos margen para proyectos que no se definan hacia un lado o el otro.


DeFi, la revolución de las finanzas.


DeFi está generando cambios revolucionarios en las finanzas, la inversión y la forma en que se mueve el dinero. El ecosistema es independiente y los bancos centrales ya no controlan las transacciones y ningún gobierno o regulador tiene la capacidad de bloquear cuentas o activos digitales si están almacenados en la blockchain. No hay fronteras. Todo el mundo puede participar con un dispositivo y conexión a la red. En lugar de tener que mantener su efectivo o fondos bajo custodia de una cuenta bancaria, el usuario conserva la propiedad de sus activos digitales en su propia billetera sin custodia.


Por primera vez, el usuario tiene el control de sus finanzas. El paradigma ha cambiado, pero aun no nos hemos dado cuenta.